sábado, 12 de diciembre de 2015


¿Qué es México?



En un México conquistado, una imagen de unidad y lo que va más allá del indígena y español, los nuevos días de independencia, la reconstrucción y la reciente revolución, responder ¿qué es México? es ya muy equivoco.

Lo aceptable y sobre todo más provechoso es entrar en nosotros mismos y decir.

¿Qué es el mexicano?


El misterio día a día se reinventa y crece en su riqueza.



UNA MANERA DE ENTENDER Y ENCONTRAR RESPUESTA A ESTA PREGUNTA SE ENCUENTRA EN LA CULTURA QUE SE ESTABA GESTANDO  EN EL SIGLO XX, ESPECIALMENTE LOS PRIMEROS AÑOS Y QUE LOS RESULTADOS SE VEN REFLEJADOS EN NUESTRA PROPIA REALIDAD, DE ESTA CULTURA QUE SURGE ENTRE LOS GRANDES INTELECTUALES, TODOS AQUELLOS QUE HAN INTENTADO DARLE RESPUESTA A TAL PREGUNTA, A NUESTRA REALIDAD Y QUE TERMINA EN CADA UNO DE NOSOTROS Y EN NUESTRA OBRA. 

Para ello es crucial que nos demos el tiempo de conocer los orígenes y remontarnos a un núcleo muy reducido de personas y lo suficientemente sólido que se expandió en todos los espacios de la sociedad mexicana, es necesario abordar la realidad revolucionaria y su época de transición en el ateneo de la juventud, todos sus miembros y su obra.


Sobre el ateneo y la revolución del último siglo

El siglo XX, en especial los primeros años, se caracteriza por grandes controversias sociales, políticas y hasta económicas que cambiaron el orden mundial. Limitándonos a México y en esta época de crisis, es como lograremos entender el surgimiento de un movimiento muy importante, que de cultural se fue transformando en popular, movimiento encargado de reivindicar al ser humano, a la sociedad y en muchas ocasiones de darle sentido a las luchas sociales, obteniendo así algunos frutos.
Con esta investigación se pretende mostrar como las ideas de un grupo de jóvenes se fueron convirtiendo en acciones que influyeron en varios ámbitos de la sociedad. La cultura del siglo XX se vio permeada de sus ideales, su obra y aportaciones a lo ya existente.


El ateneo de la juventud se funda oficialmente el 28 de octubre de 1909, teniendo como fundadores a un grupo de jóvenes que en un futuro se convertirían en los principales escritores, filósofos, creadores e intelectuales del nuevo siglo, tales como, Antonio Caso; José Vasconcelos, Alfonso Reyes, Pedro Henríquez Ureña Isidro Fabela, Julio Torri, Diego Rivera, Manuel M. Ponce, Martin Luis Guzmán, Julián Carrillo, Nemesio García Naranjo, Montenegro, Silvestre Revueltas, Pedro Henríquez Ureña  y muchos otros. Este grupo de intelectuales se caracteriza por cuestionar la base positivista de la cultura y la situación en la que se encontraba la educación y por lo tanto la sociedad mexicana.






A este grupo de intelectuales se  le atribuyen el derrumbamiento del positivismo, renovar la identidad mexicana, dar un sentido filosófico a la Revolución de 1910 y haber intentado nuevas prácticas en la producción y divulgación del conocimiento.


Aunque su organización no estaba basada en una ideología política y si bien es cierto que apenas una pequeña parte de sus integrantes estuvo inmerso en este ámbito, también dejaron huella en esta actividad. Debemos entender que la situación del país y la problemática de la época tuvieron gran importancia en el camino y en las decisiones de los ateneístas, desde su formación, hasta las posibles acciones que pudieron haber desempeñado en torno a la revolución mexicana y después de ella. Cuando comenzaron su labor antes de 1910 se encontraba en la presidencia el general Porfirio Díaz y a pesar de la infinidad de logros en la infraestructura y desarrollo del país, las desigualdades sociales eran muchas, los conflictos políticos por el poder y los intereses económicos impedían un crecimiento optimo en muchos otros aspectos; la situación de la educación, su implementación y contenidos, las necesidades de la población y el desarrollo de los mexicanos como individuos eran de los problemas más alarmantes que hacían de México un lugar sin posibilidades para que todos pudieran crecer con dignidad.






Testimonios como el de Vasconcelos, narraban la omisión de la artes en las escuelas preparatorias, degradándolas a los pasillos. Así que en 1907 aparece un grupo de escritores y colaboradores que participaban a través de la revista "La Savia Moderna" (un año después de crearse el Ateneo), donde muchas  veces se publicaban invitaciones a conferencias de autores y reuniones de apreciación de la música, organizaban  tertulias, aparte de que comenzaban a publicar y difundir libros y revistas. Algunos de sus postulamientos  eran la eliminación del positivismo en el pensamiento, el proporcionar mayor relevancia a las emociones y a las humanidades, darles un lugar importante junto a las ciencias y deslindarse de la intelectualidad porfirista.

"Si nada de esto se oye será porque mi voz es muy débil no porque yo calle y no encuentro muy bien el reproche que guardo todavía en nuestros panoramas y nuestras verdades para experiencias ocasionales por lo visto todo esto que me llevó de escrito es una obra de desvinculación y malicioso abandono quisiera saber con qué patrón me están midiendo (...)  No veo  por qué se ha de exigir de un mexicano cualquiera que prescinde de sus investigaciones sobre algún asunto en el que ha logrado ya ser escuchado, y que se prohíbe de su mexicanísimo de publicar tales investigaciones como le plazca. Si las revistas filológicas europeas le abren el campo, pongo por caso, no creo que eso sea de lamentar para México. La literatura mexicana es la suma de las obras de los literatos mexicanos."
                                                                                 Alfonso Reyes.






viernes, 11 de diciembre de 2015

El arte 

"Quetzalcóatl deidad creadora precolombina mezcla de hombre serpiente y ave; es una construcción significante de opuestos que está en la base mítica del tiempo precolombino. La conquista española descalificó a los dioses, a la dialéctica y a las formas de vida nativas e impuso sus propias oposiciones significantes. Del choque surgió una nueva yuxtaposición de símbolos que a pesar de la violencia incluyó una convivencia íntima que aportó una infinidad de aspectos de la vida pasada, que se fusionaron desde el principio en la nueva realidad de la misma manera en que una rica y conflictiva realidad sexual y amorosa procreó a la mayoría de los hispanoamericanos"






Nuestros dioses, Saturnino Herrán (tríptico)

El proceso artístico nacionalista mexicano que encabezaron algunos artistas desde el siglo XIX, tiene como denominador común la elaboración de las huellas del pasado, este proyecto puede resumir como una epopeya en pos del hallazgo mítico, es decir, de la forma y el contenido "verdaderos". Una abstracción necesaria para la acción de gobernar, de unir bajo un denominador cultural común a un territorio diverso, arcaico, de una belleza americana tropical e hispana, diferente de la europea, del otro.

Es posible ubicarnos para finales de la revolución en el modernismo y el inicio de las corrientes vanguardistas de las que Latinoamérica fue muy participe. La nueva corriente responde a la existente con temáticas opuestas al naturalismo y positivismo postromántico, tales temas son el erotismo, anhelo de paz, lo sublime del amor, los indigenismo y la nostalgia de un pasado legendario, el sincretismo religioso y cultural que genera un ambiente místico, culto a los clásicos como la cultura griega y sus mitos como respuesta a una preocupación temática o el ocultismo. Todo lo anterior hace referencia a la preocupación de algunos de reivindicar al hombre y su existencia buscando un entero conocimiento y comunicación con un verdadero culto al arte, en especial la palabra como vehículo de sonoridades, de capacidad de sugestión y evocación de sensaciones y vivencias.

jueves, 10 de diciembre de 2015

Pintura

A partir de la ilustración la estética de las identidades culturales se entrelazan en el concepto ético romántico de la sinceridad, de lo auténtico y verdadero. Lo Mítico y lo sagrado conforman el alfabeto del alma, acaso idéntico para todos, y expresado con la mayor diversidad de formas y criterios subjetivos. 

Desde los últimos años del siglo XIX se comienzan a ver en las distintas expresiones artísticas, principalmente en la pintura, revoluciones importantes tanto en la técnica como en los temas que se abordan, Europa sigue teniendo una gran influencia entre los grandes artistas y todos los que desearan ser creadores de grandes obras tenían que conocer la riqueza cultural europea y aprender de ello, sin embargo, esta influencia o hegemonía europea fue disminuyendo en el siglo XX con las nacientes vanguardias, lo cual, sin negar el impulso final que lo europeo permitió dar al arte, dio paso a la creación de lo propio, el descubrirse a uno mismo y nacer de entre las cenizas de las revoluciones, en este periodo, con grandes maestros como base, los nuevos pintores de entre los que destacan grandes ateneístas como Diego Rivera, Roberto Montenegro, pintores y muralistas como David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco e incluso grandes caricaturistas como José Guadalupe Posada, se vieron inmersos por primera vez en su propio mundo, su diversidad y sus propios procesos, a través de la revolución conocieron la historia y el paisaje de México desde el punto de vista de los indios, campesinos, mineros, maestros, artesanos y obreros del país, entregándole a cada uno desde su perspectiva, la verdad del problema.

En el periodo de la posrevolución florecieron en México grandes corrientes artísticas y se practicaron ciertas técnicas que a nivel mundial son bastante reconocidas de en las que destacan el muralismo, el grabado y algunos estilos en pinturas como retratos.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Danza

Las danzas y los bailes indígenas, en las escuelas sirvieron como material básico y se difundieron entre maestros y estudiantes. Las misiones culturales constituyen el primer acercamiento, a esas manifestaciones dancísticas, que traerán como resultado que se vuelvan espectáculos y con esto, su deformación.

En el patio del edificio de la Secretaría de Educación Pública  se llevó a cabo la primera presentación masiva de danza que denominan “folclórica revolucionaria”, por el sentido de que no solo buscaba la reproducción de lo regional, sino que trató, por medio de su contenido y forma, de dar una nueva idea masiva de la danza.


El gobierno, por medio de la SEP (dirigida por Vasconcelos), promovió la danza popular, los bailes folclóricos y las manifestaciones dancísticas masivas. Se creó un Departamento de Cultura Estética bajo la dirección de Joaquín Beristáin, quien creo una escuela de baile para participar en los bailes populares.







Música

Durante los años de la década de 1940 se fortaleció, en el creciente contexto urbano, un particular género de lo que se conoce como la canción ranchera; que se separa de las principales formas de la música tradicional mexicana, y en especial del espíritu narrativo del corrido y otras formas regionales de música popular, que se habían impuesto como expresión de la influencia del proceso revolucionario y del desarrollo del nacionalismo, las cuales se expresaba con una gran diversidad regional, en donde se elogiaba la pureza de la provincia con sus paisajes y habitantes.
El nacionalismo musical mexicano surgió a partir del impacto social y cultural de la Revolución. En diversos países de América Latina los compositores emprendieron la indagación de un estilo nacional hacia la mitad del siglo XIX. La búsqueda de identidad nacional en la música comenzó con un movimiento indigenista romántico en Perú, Argentina, Brasil y México, basado en símbolos prehispánicos atractivos para la ópera. El compositor mexicano Aniceto Ortega (1823-1875) estrenó su ópera Guatimotzin en 1871, sobre un libreto que presenta a Cuauhtémoc como un héroe romántico.
A fines del siglo XIX y principios del XX se percibía ya un claro nacionalismo musical en México y sus países hermanos, influido por corrientes nacionalistas europeas. Este nacionalismo romántico es resultado de un proceso de “criollización” o mestizaje musical entre las danzas de salón europeas (vals, polka, mazurka, etc.), los géneros vernáculos americanos (habanera, danza, canción, etc.) y la incorporación de elementos musicales locales, expresados a través del lenguaje romántico europeo dominante.
Las ideas estéticas de los compositores nacionalistas románticos representaban los valores de las clases media y alta de la época, en concordancia con los ideales del romanticismo europeo (elevar la música del pueblo al nivel de arte). Se trataba de identificar y rescatar ciertos elementos de la música popular y revestirlos con los recursos de la música de concierto. 
En este periodo se aprecia que la mayoría de los compositores mexicanos siguieron un camino ecléctico, el cual les permitió aproximarse a varios estilos combinando elementos musicales nacionales o de otras corrientes. Las principales tendencias cultivadas durante el periodo 1910-1960 fueron, además de la nacionalista, la posromántica o neorromántica, la impresionista, la expresionista y la neoclásica, amén de otras excepcionales, como el llamado microtonalismo.
Durante la primera mitad del siglo XX la música y las artes no fueron ajenas a la gran influencia ejercida por el nacionalismo, fuerza ideológica que ayudó a la consolidación política y social de los países latinoamericanos en la búsqueda de una identidad cultural propia. Si bien el nacionalismo musical disminuyó su importancia en Europa hacia 1930, en América Latina continuó como una corriente importante hasta más allá de 1950. El México posrevolucionario favoreció el desarrollo del nacionalismo musical a partir de la política cultural aplicada por el Estado mexicano en todas las artes. Ancladas en la estética nacionalista, las instituciones culturales y educativas oficiales apoyaron la obra de artistas y compositores, y propiciaron la consolidación de una infraestructura musical moderna basada en la enseñanza y la divulgación.
El nacionalismo musical consiste en la asimilación o recreación de la música popular vernácula por los compositores de música de conciertoya sea de manera directa o indirecta, evidente o velada, explícita o sublimada. El nacionalismo musical mexicano fue proclive a la mezcla estilística, lo que explica el surgimiento de dos fases nacionalistas y varios estilos híbridos. 
El nacionalismo romántico, encabezado por Manuel M. Ponce (1882-1948) durante las dos primeras décadas del siglo, hacía énfasis en el rescate de la canción mexicana como base de una música nacional. Entre los compositores que siguieron a Ponce por esta vía estuvieron José Rolón (1876-1945), Arnulfo Miramontes (1882-1960) y Estanislao Mejía (1882-1967). El nacionalismo indigenista tuvo como líder más notable a Carlos Chávez (1899-1978) durante las dos décadas siguientes (1920 a 1940), movimiento que pretendía recrear la música prehispánica mediante el uso de la música indígena de la época. 


martes, 8 de diciembre de 2015

Próximos eventos 




"Cineplástica"
18 de junio 2015 al 31 de enero 2016
Está exposición evoca el concepto de “film sobre arte”, surgido en Europa como una nueva genealogía del ensayo visual sobre pintores, arquitectos, músicos y dramaturgos, y analiza su desarrollo en México entre 1960 y 1975.

Ubicación: Museo de Arte Moderno (Paseo de la Reforma y Gandhi s/n Bosque de Chapultepec, Ciudad de México)




"Los modernos"
11 de noviembre  2015 al  03 de abril 2016
Esta exposición ofrece al público un panorama general sobre el desarrollo del arte moderno durante el siglo XX, a partir de una selección de más de 140 obras 

Ubicación: Museo Nacional del Arte (Tacuba 8, Centro Histórico, Ciudad de México, CP. 06010)



Bibliografía 

Aguilar Alonso, Carrion Jorge , Carrion Luis , Perdomo Rufino , Maldonado Ezequiel, (1985).Cultura, historia, luchas del pueblo mexicano. (1ed.) México: Nuestro Tiempo.


Planeación y Producción: Dirección General de Publicaciones y bibliotecas, SEP. (1982). En torno a la cultura nacional. (1ed.) México: Fondo de Cultura Económica. 


Vázquez, Josefina Zoraida, (1975) Nacionalismo y educación en México. (2ed.) México: El colegio de México. 

Dallal Alberto , La Danza en México en el Siglo XX, México:CONACULTA.







                

Silvestre Revueltas 





Nacido en Santiago Papasquiaro, Durango, el 31 de diciembre de 1899, el violinista, compositor y director de orquesta, Silvestre Revueltas fue el hijo mayor de una familia con destacados personajes en la vida cultural de México, como Fermín (pintor y muralista), José (escritor, novelista y guionista), Consuelo (pintora) y Rosaura (actriz).
Silvestre Revueltas fue un niño prodigio del violín, pues tocó ese primer instrumento cuando tenía cinco años y dio su primer recital en 1911.
En los años de la Revolución Mexicana, durante su estancia en la Ciudad de México, estudió en el Conservatorio Nacional de Música. Según registros sus primeros trabajos de composición datan de 1915 y en ese entonces buscaba ganarse la vida tocando en cines y orquestas. Poco tiempo después, por decisión de su padre, Gregorio Revueltas, Silvestre y su hermano Fermín viajan a Estados Unidos, para continuar sus estudios.


Con 17 años de edad, Silvestre ingresa a la escuela jesuita de St. Edwards, en Texas, donde se le recuerda como un músico especialmente dotado, que ofrecía recitales. Allí descubre la música de Claude Debussy, de quien tendría una gran influencia, así lo demuestra una de sus primeras piezas para piano, Margarita. Debido a su talento, en 1919, Silvestre ingresó en el Chicago Musical College, donde obtiene el diploma en violín, armonía y composición. Durante su estancia en Chicago, considerada la ciudad cultural y musical de la época, se relaciona con movimientos de izquierda y se casa con la cantante Jule Klarecy, con quien tuvo una hija, Carmen. También en esa época Silvestre se vuelve alcohólico, lo que más tarde le llevaría a la muerte.

Revueltas vive en ese tiempo momentos vertiginosos. En 1920 regresa a México y en 1922 vuelve a Chicago y conoce al violinista checo Otakar Sevcik. En 1923 muere su padre, situación que lo obliga a regresar a México. Su condición económica se vuelve precaria y ofrece recitales como única manera de sostenerse económicamente.
Para Silvestre Revueltas, Estados Unidos fue durante su vida tierra de aprendizaje y de formación. Entre 1917 y 1929 (o los últimos días de 1928) en diversos momentos y con intermitencias Revueltas vivió, trabajó, aprendió, enseñó, se casó, confirmó su talento como ejecutante (al violín) y puso la semilla de su trayectoria como compositor, indica Jesús del Toro en su ensayo Silvestre Revueltas: Una aproximación a su presencia en Estados Unidos. Carlos Chávez fundó en 1928 la Orquesta Sinfónica de México  e invitó a Silvestre Revueltas a participar como director asistente de la orquesta. Este acontecimiento representó la inclusión de Revueltas en el desarrollo cultural de México. Sin embargo, Revueltas desdeñaba su propia capacidad de compositor y dudaba de presentar sus obras al público, además la crisis con el alcoholismo comenzaba a agravarse. Después de una intensa relación musical en 1935 se suscitó una ruptura entre Chávez y Revueltas, sin que se supiera la causa exacta de ello.
 Entre sus obras destacan sinfónicas, ballets, canciones y composiciones teatrales como Dúo para pato y canario, El tecolote (1931); Ferias y alcancías (1932); Tocata (1933), Platos (1934) y Redes (1935). Además de Janitzio (1936); Sensemay, Canto y pequeña orquesta (1938); Homenaje a García Lorca y La coronela (1940) y la banda musical de las películas Vámonos con Pancho VillaLa noche de los mayas Ocho por radio, entre otras.


                 

   Silvestre Revueltas - Sensemayá



En 1937 marchó a España, y participó de manera activa en la guerra civil en favor de la República.
En 1943, tres años después de la muerte del autor, Rosaura Revueltas, hermana del compositor, adquirió los derechos de todos los manuscritos de Revueltas los cuales permanecían sin publicar debido a que el compositor prácticamente no publicó ninguna obra en vida. Silvestre Revueltas falleció a los 41 años. De él, Octavio Paz escribió: “Silvestre sacaba de sí mismo, de su entraña, cada nota, cada sonido, cada acorde; los extraía de su corazón, de su vientre, de su cabeza, de un bolsillo insondable de sus pantalones […].”
 Durante la ceremonia fúnebre, el poeta Pablo Neruda, amigo del músico, leyó su poema A Silvestre Revueltas, de México, en su muerte (Oratorio menor).

           Silvestre Revueltas - El Renacuajo Paseador

                                















                  


Manuel M. Ponce (Música)

Manuel M. Ponce  




Manuel María Ponce nació en Fresnillo, Zacatecas, el 8 de diciembre de 1882; es conocido, entre otras de sus aportaciones por ser el autor de la canción Estrellita, tan célebre en todo el mundo que son muchos los que creen que se trata de una melodía popular, pero en realidad es una obra escrita para concierto.
El compositor es también considerado como uno de los autores más influyentes en el panorama de obras de concierto del país, pues fue uno de los primeros en proponer un estilo de composición moderno en México, como resultado de los estudios que cursó en Paris, Francia. Manuel María Ponce Cuéllar, además de compositor, fue un excelente pianista, dotes que puso de manifiesto en las obras Intermezzo, Balada Mexicana, Concierto romántico, Scherzino a Debussy, Scherzino mexicano, Elegía de la ausencia, Tema mexicano variado, Suite cubana,  Rapsodia mexicana 1 y 2, Scherzino Maya, que fueron interpretadas constantemente por él.


                         Estrellita - Manuel M. Ponce




El compositor falleció el 24 de abril de 1948 y el 4 de octubre de 1952, cuatro años después de su deceso, sus restos fueron depositados en la Rotonda de las Personas Ilustres del Panteón de Dolores.

Manuel M. Ponce, como se le conoce en nuestros días, nació en Fresnillo, Zacatecas, el 8 de diciembre de 1882, aunque a los pocos meses su familia se fue a vivir a la ciudad de Aguascalientes. Fue el menor de los 12 hijos de Felipe de Jesús Ponce, tenedor de libros de la negociación minera de Proaño, una de las más importantes en esa época y María de Jesús Cuéllar. En 1915 Ponce viajó a la Habana, Cuba, en compañía del poeta Luis G. Urbina; allí impartió clases de piano y colaboró en algunos diarios de la isla, dándose cuenta de la necesidad de hacer un método que rescatara la música popular, se la considerara algo valioso y se pudiera difundir por el mundo.
Se convirtió en un compositor controversial, pues estaba dedicado a crear una obra musical basada en temas del folclor mexicano, combinándolos con el estilo romántico europeo de su época. En 1925 obtuvo una licencia para poder trabajar en París. Al darse cuenta de los avances musicales tan rápidos que se daban en Europa decidió quedarse allí hasta 1933.
De regreso a México, se hizo cargo de su clase de piano en el Conservatorio, al mismo tiempo que fundaba una cátedra en la Escuela de Música de la Universidad, dedicada al estudio del folclor nacional, esfuerzo que extendió al Conservatorio Nacional, cuando obtuvo el nombramiento de director.
De 1936 a 1937 fundó y dirigió la revista Cultura Musical. Fue autor de numerosos artículos y ensayos, algunos de los cuales se recogieron póstumamente en el libro Nuevos Escritos Musicales. En 1945 fue nombrado director de la Escuela Nacional de Música. Falleció el 24 de abril de 1948. 




Muralismo

Uno de los grandes maestros de la pintura mexicana como lo fue Gerardo Murillo, conocido como Dr. Atl, después de lo aprendido en lugares como Francia y de notar la necesidad que tiene un país de crecer en el arte para reconocerse dentro de una cultura y de la necesidad del arte y la cultura de comunicar, transmite a sus alumnos tales ideas y se encarga de promover ciertos proyectos relacionados con el llevar a espacios públicos arte y propone al gobierno la recuperación de espacios públicos con el fin de pintar en muros, lo cual se pudo poner en practica y consolidarse como una gran escuela hasta tiempo después, con las ideas que precisamente el mismo proponía, en relación con la nueva forma de hacer arte y la visión estética que desde la ilustración dominaba el mundo. Aunado a esto, los sucesos políticos y la participación de los artistas e intelectuales dentro de ellos, determinaran las temáticas y la forma en que se tratan, dejando a un lado las ideas europeas y el estilo renacentista, comienzan a ser participes de una pintura que retrata la realidad y encuentra en ella misma vida y belleza, un arte que incluso era capaz de educar y llevar a la reflexión, lo cual es bastante provechoso en un momento donde consolidarse como nación con lazos mas reales que los políticos o económicos y la gran riqueza cultural de la que los ateneistas y artistas de la época gozaban, lograron que hoy en día nuestra visión acerca de México, incluso desde pequeños dentro de las mismas aulas se vea claramente e incluso de forma inconsciente.

En el año de 1921, Diego Rivera recibió el encargo, al lado de José Clemente Orozco, Roberto Montenegro, Fermín Revueltas, Jean Charlot y Pablo O’Higgins, entre otros, de pintar los corredores y el anfiteatro de la Escuela Nacional Preparatoria (Antiguo Colegio de San Ildefonso en la Ciudad de México), cobrando por metro cuadrado, como pintores de brocha gorda [Del Conde y Franco (2001)]. Al término de esa obra Rivera pintó un conjunto de 235 frescos en el nuevo edificio de la Secretaría de Educación Pública, terminado en 1922. Entre 1923 y 1928, decoró los muros de los corredores de los tres pisos, cubos de escaleras de elevadores del primer patio (Patio del Trabajo), y en los tres niveles del segundo patio (Patio de las Fiestas), sobre diversos temas con fuerte contenido social. Así tendría origen lo que ahora conocemos como La Escuela Mexicana de Pintura.







lunes, 7 de diciembre de 2015

Secretaria de Educación Publica

La Secretaria de Educación Publica fue creada  con fecha 5 de septiembre de 1921: su idea normativa que debía volverse un "órgano flexible, ilustrado" capaz de ejercer una acción "vivificante" sobre un inmenso territorio abrumado por la ignorancia, la postración y la miseria. 
El rasgo personal que Vasconcelos le dio a la Secretaria de Educación fue el sentido provisional de la educación indígena. La finalidad del proyecto educativo de Vasconcelos era doble: lograr una unidad nacional que aboliera diferencias raciales y regionales (el indio y el blanco debían desaparecer como entidades en la corriente general del mestizaje)  y elevar a la población económica y culturalmente a una situación que permitiera la democracia.  



Pagina oficial de la SEPhttp://www.gob.mx/sep

  



Alfonso Reyes

Alfonso Reyes Ochoa  nació en Monterrey el 17 de mayo de 1889 y murió en la Ciudad de México el 27 de diciembre de 1959. Fue el noveno de los doce hijos del matrimonio entre el general Bernardo Reyes y doña Aurelia Ochoa. Cuando Alfonso nació, su padre era gobernador del estado de Nuevo León. Ahí realizó sus primeros estudios. El nombramiento como Ministro de Guerra que le fue otorgado a su padre por parte de Porfirio Díaz obligó a la familia a trasladarse a la Ciudad de México donde Alfonso Reyes termina, en 1901, sus estudios en el Liceo Francés. En ese año empieza a escribir poemas.
En 1902 la familia vuelve a Nuevo León donde Reyes estudia la preparatoria en el Colegio Civil de Monterrey. Año y medio después vuelve a la Ciudad de México para concluir en 1907 sus estudios en la Escuela Nacional Preparatoria. Su estancia en el centro del país coincide con el nacimiento de Savia Moderna. Es en la capital donde conoce al dominicano Pedro Henriquez Ureña quien se volvería su amigo y mentor literario, una presencia constante en la vida y trabajo de Reyes; las primeras correcciones de estilo que Ureña le hizo están presentes en el trabajo de Cuestiones estéticas.
En 1907 conoce a Manuela Mota, con quien contraerá nupcias cuatro años después. En 1908 entra a la Escuela Nacional de Jurisprudencia (actualmente la Facultad de Derecho de la UNAM), donde se celebran las primeras reuniones del Ateneo cuyo principal objetivo era generar una reflexión popular en torno a los problemas culturales que dejó el ocaso del porfirismo en la educación y la vida nacional.
La obra cultural de Alfonso Reyes no se circunscribe solamente a sus libros publicados. Además de las instituciones en cuya fundación participó en vida, tras su muerte, han surgido en torno a su figura grupos y lugares de trabajo que persiguen la visión humanística del autor regiomontano. La que fuera casa de Alfonso Reyes en su regreso definitivo a la Ciudad de México, la llamada por Enrique Díez-Canedo "Capilla Alfonsina", fue decretada patrimonio nacional junto con su biblioteca el 13 de junio de 1972. El 14 de enero de 1980 otro decreto presidencial —respuesta a una petición encabezada por la Universidad Autónoma de Nuevo León— otorgó la custodia de la biblioteca a la UANL.
El 13 de noviembre de 1980 se inauguró oficialmente en Monterrey la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria. Hoy en día, la casa de la Ciudad de México, mantiene el nombre de Capilla Alfonsina y funciona como museo y centro de estudios literarios bajo la tutela de la Coordinación Nacional de Literatura del INBA. Ubicada en la calle Benjamin Hill 122 de la colonia Condesa, resguarda diversos documentos, fotos y objetos que dan testimonio de la vida de nuestro autor. Además de contribuir en la promoción y difusión de la obra de Reyes, la Capilla Alfonsina ha contribuido en el otorgamiento del "Premio Internacional Alfonso Reyes". Por otra parte, el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey creó la Cátedra Alfonso Reyes "como una respuesta a la necesidad de fortalecer las humanidades en la formación de sus profesores, estudiantes y la comunidad en general". 
Gracias a los avances informáticos, esta cátedra está presente en todos los campus y sedes del Sistema en México y América Latina a través de la Universidad Virtual. La Cátedra Alfonso Reyes promociona eventos culturales y publicaciones. Destacan la Colección Capilla Alfonsina y la Colección Cuadernos de la Cátedra Alfonso Reyes.