sábado, 12 de diciembre de 2015

Sobre el ateneo y la revolución del último siglo

El siglo XX, en especial los primeros años, se caracteriza por grandes controversias sociales, políticas y hasta económicas que cambiaron el orden mundial. Limitándonos a México y en esta época de crisis, es como lograremos entender el surgimiento de un movimiento muy importante, que de cultural se fue transformando en popular, movimiento encargado de reivindicar al ser humano, a la sociedad y en muchas ocasiones de darle sentido a las luchas sociales, obteniendo así algunos frutos.
Con esta investigación se pretende mostrar como las ideas de un grupo de jóvenes se fueron convirtiendo en acciones que influyeron en varios ámbitos de la sociedad. La cultura del siglo XX se vio permeada de sus ideales, su obra y aportaciones a lo ya existente.


El ateneo de la juventud se funda oficialmente el 28 de octubre de 1909, teniendo como fundadores a un grupo de jóvenes que en un futuro se convertirían en los principales escritores, filósofos, creadores e intelectuales del nuevo siglo, tales como, Antonio Caso; José Vasconcelos, Alfonso Reyes, Pedro Henríquez Ureña Isidro Fabela, Julio Torri, Diego Rivera, Manuel M. Ponce, Martin Luis Guzmán, Julián Carrillo, Nemesio García Naranjo, Montenegro, Silvestre Revueltas, Pedro Henríquez Ureña  y muchos otros. Este grupo de intelectuales se caracteriza por cuestionar la base positivista de la cultura y la situación en la que se encontraba la educación y por lo tanto la sociedad mexicana.






A este grupo de intelectuales se  le atribuyen el derrumbamiento del positivismo, renovar la identidad mexicana, dar un sentido filosófico a la Revolución de 1910 y haber intentado nuevas prácticas en la producción y divulgación del conocimiento.


Aunque su organización no estaba basada en una ideología política y si bien es cierto que apenas una pequeña parte de sus integrantes estuvo inmerso en este ámbito, también dejaron huella en esta actividad. Debemos entender que la situación del país y la problemática de la época tuvieron gran importancia en el camino y en las decisiones de los ateneístas, desde su formación, hasta las posibles acciones que pudieron haber desempeñado en torno a la revolución mexicana y después de ella. Cuando comenzaron su labor antes de 1910 se encontraba en la presidencia el general Porfirio Díaz y a pesar de la infinidad de logros en la infraestructura y desarrollo del país, las desigualdades sociales eran muchas, los conflictos políticos por el poder y los intereses económicos impedían un crecimiento optimo en muchos otros aspectos; la situación de la educación, su implementación y contenidos, las necesidades de la población y el desarrollo de los mexicanos como individuos eran de los problemas más alarmantes que hacían de México un lugar sin posibilidades para que todos pudieran crecer con dignidad.






Testimonios como el de Vasconcelos, narraban la omisión de la artes en las escuelas preparatorias, degradándolas a los pasillos. Así que en 1907 aparece un grupo de escritores y colaboradores que participaban a través de la revista "La Savia Moderna" (un año después de crearse el Ateneo), donde muchas  veces se publicaban invitaciones a conferencias de autores y reuniones de apreciación de la música, organizaban  tertulias, aparte de que comenzaban a publicar y difundir libros y revistas. Algunos de sus postulamientos  eran la eliminación del positivismo en el pensamiento, el proporcionar mayor relevancia a las emociones y a las humanidades, darles un lugar importante junto a las ciencias y deslindarse de la intelectualidad porfirista.

"Si nada de esto se oye será porque mi voz es muy débil no porque yo calle y no encuentro muy bien el reproche que guardo todavía en nuestros panoramas y nuestras verdades para experiencias ocasionales por lo visto todo esto que me llevó de escrito es una obra de desvinculación y malicioso abandono quisiera saber con qué patrón me están midiendo (...)  No veo  por qué se ha de exigir de un mexicano cualquiera que prescinde de sus investigaciones sobre algún asunto en el que ha logrado ya ser escuchado, y que se prohíbe de su mexicanísimo de publicar tales investigaciones como le plazca. Si las revistas filológicas europeas le abren el campo, pongo por caso, no creo que eso sea de lamentar para México. La literatura mexicana es la suma de las obras de los literatos mexicanos."
                                                                                 Alfonso Reyes.






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